domingo, 5 de agosto de 2012

Los deportes


¿Alguna vez te has preguntado que se puede hacer para evitar que los adolescentes se droguen? ¿o haz notado que los que realizan deportes no se drogan?

El consumo de drogas es una de las grandes preocupaciones de todos los padres con hijos en la adolescencia, una etapa de la vida en la que resultan decisivas las amistades y actividades que el joven lleve a cabo durante su tiempo libre. Con esta afirmación como punto de partida, los expertos reunidos en la jornada “Deporte y adolescencia: ¿una alternativa de ocio?”, celebrada hoy de la mano de la Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid-Universidad Europea de Madrid, han señalado que el deporte puede constituir una opción lúdica alternativa a contextos que propician conductas como el consumo de alcohol y de otras sustancias, afirmación que cobra aún más sentido si se tiene en cuenta que el 60% de los adolescentes que consumen drogas lo hace para divertirse.

Al mismo tiempo, la práctica deportiva es un medio especialmente idóneo para poner en marcha estrategias de prevención de comportamientos de riesgo social ya desde la infancia y de programas para la educación e integración de niños y jóvenes.

Según recuerda la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), las drogas más consumidas por los adolescentes en la actualidad son el alcohol y el tabaco, sustancias con las que se tiene un primer contacto a los 13 años. Les sigue el cannabis, cuya edad media de inicio de consumo se sitúa en los 15 años. A partir de esa edad se inician los contactos con otras drogas como la cocaína o el LSD. Entre los 20 y los 24 años es cuando se produce un consumo más frecuente y abundante de drogas tanto legales como ilegales.

A la luz de estos datos, los expertos subrayan la importancia de que en una etapa de la vida tan crítica como es la adolescencia los jóvenes tengan alternativas de ocio seguras y que les mantengan alejados de los estupefacientes. “El deporte es una importantísima herramienta de trabajo físico, de formación, de transmisión de valores y también de ocio y diversión…”, asegura Ignacio Calderón, director general de la FAD.

-Inteligencia, motivación y acción
Por todo ello, y con el convencimiento pleno de que la actividad deportiva constituye un medio especialmente idóneo para desarrollar estrategias de prevención, la FAD ha puesto en marcha el “Club del Buen Deportista”, una iniciativa a la que pueden adherirse todos los centros educativos que lo deseen y que tiene como principal finalidad fomentar la actividad deportiva como instrumento de educación y transmisión de valores preventivos desde la infancia. “No se trata de una actividad deportiva sin más, sino que pretende fomentar y propiciar la adquisición de capacidades desde la infancia y la juventud y permitir la formación de personalidades independientes, sanas, autónomas, que gestionen su libertad y su responsabilidad y que se enfrenten a la realidad con una garantía razonable de éxito”, explica Ignacio Calderón.

El director general de la FAD subraya el papel del deporte como elemento preventivo frente a las drogas puesto que “favorece el desarrollo de mecanismos y hábitos que enlazan la inteligencia, la motivación y la acción; centra el placer en el individuo y en las relaciones personales en lugar de hacerlo sobre la posesión de objetos; fomenta el esfuerzo personal y grupal en la consecución de metas; adiestra en el aplazamiento de la recompensa y contribuye a interiorizar la existencia de normas y a participar en su establecimiento y respeto, entre otras cuestiones”, asegura.

“Es evidente que el tiempo que un adolescente pasa practicando algún deporte no está consumiendo drogas, pero además hay que tener en cuenta que si está muy implicado con su equipo querrá estar fresco para jugar bien o poder entrenar, lo que a su vez supone un escudo protector frente a las sustancias”, subraya por su parte Miguel Carmelo, presidente de Laureate International Universities para la Región Mediterránea y presidente de la Universidad Europea de Madrid. “Tampoco hay que olvidar que el entorno es fundamental en el inicio del consumo y, sin duda, en el ámbito deportivo hay menos drogas que en otros”.

domingo, 8 de julio de 2012

Un importante consejo..


En la adolescencia se atraviesan por muchos cambios. Por un lado, el cuerpo está en camino para adquirir su tamaño adulto. ¿Has notado que no te entran tus zapatos viejos o que los pantalones te quedan 7 cm más cortos? Además de estos cambios, probablemente te estás haciendo más independiente y tomando más decisiones propias. Algunas de las decisiones más importantes que vas a enfrentar se relacionan con tu salud.
¿Por qué? Porque los hábitos sanos, incluyendo una alimentación nutritiva y la actividad física, pueden ayudarte a sentirte bien, verte bien y a esforzarte más en la escuela, el trabajo o los deportes. También pueden prevenir la diabetes, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiacas, la osteoporosis, los derrames cerebrales y algunos cánceres cuando seas mayor.
Ahora es el momento de que te hagas cargo de tu salud. ¡Hacer apenas ciertos cambios pequeños para mejorar, te ayudarán a verte y sentirte mucho mejor!

domingo, 1 de julio de 2012

Depresión en la adolescencia

Durante siglos ninguna otra etapa de la vida ha sido más exaltada y censurada que esta, por los poetas, filósofos y políticos. Es fácil reconocer algunas opiniones de nuestros contemporáneos ya que en aquellos comentarios exasperados dichos por Aristóteles hace 23 siglos: los jóvenes, decía son apasionados y rascibles y tienden a dejarse llevar por sus impulsos, particularmente los sexuales... y en este sentido no conocen la continencia. También son volubles y sus deseos inconstantes, además de transitorios y vehementes todos los llevan al extremo, aun tratándose del amor, el odio o cualquier otra cosa se sienten sabelotodo.
Cuando se dice que una persona esta "deprimida"" resulta muy poco específicas las circunstancias que producen la depresión, pueden variar desde los estados temporales ( relativamente no perjudiciales ), aunque agudos de tristeza, como respuesta una pérdida genuina (p/e, de una persona amada o de un amigo de toda la vida ), hasta las condiciones psicóticas sumamente perturbadas, que comprenden las alteraciones mentales y emocionales. Dichos desórdenes depresivos psicóticos son raros en la adolescencia en tanto que las sensaciones de depresión, en una escala menos peligrosa, son muy comunes.
En realidad "si hubiera un estado emocional universalmente reconocido para esta etapa de la vida este sería la depresión". ( Irene Joselyn citado en Garver, 1920 ). Para la mayoría de los adolescentes tales sentimientos son pasajeros, son parte de los altibajos emocionales que suelen presentarse entre los jóvenes. No obstante, para algunos la depresión o la melancolía puede ser el estado de animo predominante, en este tipo de casos es cuando se debe poner atención para que el estado de depresión no se tome crónico y acarree problemas mas serios.
La depresión, en los adolescentes suele manifestarse de una manera distinta a la que se encuentra comúnmente entre los adultos que la sufren. Los adolescentes pueden mostrarse renuentes a expresar abiertamente sus sentimientos, y pueden revelar actitudes equivalentes de depresión, tales como el aburrimiento o la inquietud, así como la incapacidad de estar a solas o bien una continua búsqueda de nuevas actividades. Algunos síntomas de la depresión oculta puede ser la drogadicción, promiscuidad, actos delictivos y la búsqueda del peligro, pueden ser todos indicios de una fuerte depresión oculta aunque obviamente también pueden ser el resultado de otros.
La depresión puede tomar dos formas, en la primera el joven puede quejarse de una falta de sentimientos y de una sensación de vacío, semejante al estado de aflicción. Esto no se debe a que el adolescente carezca de sentimientos, si no que no puede manejar o expresar lo que ahora tiene. La segunda se basa en las antiguas y repetidas experiencias de derrota y fracaso. Lo que desencadena este tipo de depresión; es la pérdida de una relación querida, como los padres, la novia o un amigo.

domingo, 24 de junio de 2012

La adicción a la tecnología también puede ser un problema de salud


La adicción de los adolescentes a Internet está considerado un problema nacional de salud en Corea del Sur y China a raíz de que se produjeran varias muertes en cibercafés. En Occidente "deberíamos poner nuestras barbas a remojar, explica José Luis Martínez, médico del Hospital Quirón de Madrid.
Para el jefe del Servicio de Psiquiatría de esta clínica madrileña, hay tres vías por las que los adolescentes se enganchan a Internet: el juego on-line, la mensajería y el sexo, que, aunque es más una adicción de adultos, también presenta un problema de consumo entre los jóvenes.
Hay un perfil determinado para los adolescentes adictos a Internet, se trata de jóvenes "introvertidos, tímidos, con un cierto tono vital depresivo y con algunos factores sociofamiliares peculiares que presentan un perfil de riesgo", señala el doctor Martínez en declaraciones a EFE.
Lo que les engancha "es una especie de compensación psicológica" porque "las características de Internet dan una oportunidad a algunos individuos que tienen justamente problemas en la integración social" y que fracasan en sus relaciones sociales.
"El estar delante de una pantalla y tener todo el mundo abierto y, sobre todo, la sensación de impunidad que muchas veces se tiene en el trabajo con el ordenador, esas características son susceptibles de enganchar", asegura José Luis Martínez.
JUEGOS ONLINE
Los juegos on-line permiten crear personajes fantásticos con los que se identifica el jugador y eso provoca que el adolescente "vuelque en esa imagen toda su fantasía. Ese personaje le permite canalizar y vehicular miedos, temores, angustias y complejos y eso, libera".
"Hablamos de patología cuando implica un deterioro de las actividades normales de las personas", pero el juego on-line tiene también "un factor positivo" porque "permite neutralizar conflictos en otras áreas de la vida".
Sin embargo "si es excesivo y eso implica deterioro en otros niveles, termina siendo patológico" y hace realidad al "viejo refrán de que el remedio es peor que la enfermedad".
Como padre o madre hay que estar atento al "elemento cuantitativo, es decir, al número de horas que ese niño o adolescente invierte en el juego".
"En algunos países han puesto un número: como máximo tres horas jugando y ahí está la frontera", como en Corea del Sur o en la República Popular China, donde se han producido diez muertes de adolescentes que estaban jugando en cibercafés.
MUERTES POR ADICCIÓN
Estos fallecimientos se debieron a "conflictos cardiovasculares", potenciados por el consumo de coca-cola y café durante largas horas de juego "y alguna otra substancia estupefaciente".
También hay que controlar "el hecho cualitativo de que el niño empiece a dejar amigos, a abandonar las relaciones sociales y familiares, dentro del ámbito de casa, que es una microsociedad con diferentes estancias y diferentes habitaciones".
Las alarmas deben saltar cuando "de repente ese niño no sale de su habitación, no participa en la actividad familiar. No está en el ámbito comunitario que es el salón, la cocina, se encierra en su casa, no hay comunicación".
"Empieza a abandonar a rechazar invitaciones de vecinos, familiares y compañeros y deja de ir a clase o se inventa pequeñas historias o síntomas de que se encuentra mal para evitar el colegio", indica José Luis Martínez.
Posteriormente se presentan "conductas de irritabilidad, alteraciones del sueño, incluso síntomas somáticos como consecuencia de la adicción". 

viernes, 15 de junio de 2012

Algunos consejos...


Acá encontramos algunos concejos sobre la adolescencia y como prevenir problemas.

-Si eres dependiente de la droga o el alcohol ¿a quién debes recurrir?
Primero que nada debes recurrir a tus padres, ellos te ayudarán a buscar algún centro de reabilitación u otro tipo de ayuda.
-¿Por qué no es recomendable tener sexo a tan temprana edad?
Porque en la adolescencia no se es suficientemente maduro, como para tomarse la responsabilidad en caso de que la mujer quedase embarazada. Además el sexo debe realizarse con amor y a ésta edad es muy difícil que esto suceda.
La primera ilusión amorosa y el primer desengaño, el primer afeitado y el primer cigarrillo, el primer baile y la primera bofetada recibida en casa, o de la chica que besaste. La primera rebelión. El primer combate social. Hay una época en la vida, crucial en el proceso de maduración, que parece caracterizarse por una intensa actividad de iniciación y que determinará toda la vida posterior del individuo: es la adolescencia.
Llamamos adolescencia, desde un punto de vista psicológico, al período comprendido entre la niñez y la edad adulta. El concepto de adolescencia se solapa parcialmente con un término de uso médico -pubertad- y con otro de carácter sociológico -juventud-.
Las transformaciones psicológicas que se producen en este período del desarrollo humano proceden, en primer término, de las transformaciones hormonales previas, que introducen un desequilibrio en el medio interno y en el comportamiento social del adolescente. La vida psicológica debe soportar la aparición de un nuevo factor, la sexualidad, que habrá de integrarse, en sus aspectos físicos, psíquicos y sociales, con el resto de los componentes de la personalidad del adolescente.
Se trata, por tanto, de una época de transformación y crisis profunda, decisiva en la vida humana. En los pueblos primitivos, su relevancia se subrayaba socialmente mediante ritos de iniciación que servían para incorporar al individuo a la edad adulta.
En el plano físico, la adolescencia se caracteriza por una serie de fenómenos como la aceleración del crecimiento, el desarrollo de la morfología del cuerpo y los cambios hormonales que dan lugar al surgimiento de los deseos sexuales. Rasgos tales como la dilatación de la pelvis, en la mujer, o el crecimiento del vello piloso y el cambio de voz en el hombre, hacen que el adolescente adquiera un nuevo sentido de su cuerpo.
Los cambios físicos no aparecen siempre a la misma edad. En ello influye de forma determinante el medio geográfico y social. Mientras que en Europa la primera regla de la niña (menarquía) se presenta, por lo general, a los trece años de edad y la primera eyaculación del niño a los catorce, en otras áreas estos fenómenos suelen adelantarse, según los casos, hasta los diez y doce años, respectivamente.
Téngase en cuenta, de cualquier modo, que se registra una notable variabilidad a este respecto.
Debe distinguirse, por lo demás, entre la adolescencia, o la pubertad, y la adquisición de la fecundidad, esto es, de la nubilidad, ya que la primera puede no coincidir con la segunda (reglas sin producción de óvulos, escasa cantidad de espermatozoides, etc.).
Las transformaciones físicas ejercen también una influencia en el plano psíquico. La conciencia creciente de la propia masculinidad o femineidad provoca en el adolescente un sentimiento de
autoafirmación, que se traduce en un deseo de independencia respecto al marco familiar, en el que antes se había sentido protegido. No obstante, el nuevo y fuertemente dominante impulso sexual, que
al principio puede provocar angustia, acaba siendo aceptado en el nuevo esquema. Lo que no puede ser integrado se adapta o se transforma bajo la forma de sentimientos o de intereses sociales.
La misma inteligencia, ya formada, se ve afectada. El fracaso escolar, que puede aparecer súbitamente en esta etapa por vez primera, es más el producto de la influencia de las emociones, que impiden un ejercicio intelectual adecuado, que de una pérdida de capacidad intelectual.
Esto tiene su proyección en la vida familiar, dándose frecuentes situaciones de rechazo que pueden llegar a ser muy conflictivas. Gran número de ellas son provocadas, en cualquier caso, por sentimientos de culpa, que tienen su origen, por ejemplo, en las frecuentes masturbaciones de los varones, psicológicamente normales cuando se trata de liberar la tensión producida por el impulso sexual.
El descubrimiento de un objeto amoroso canaliza estas tensiones, aunque también conduce a frustraciones que provocan un estado alternante de euforia y depresión, hasta que por último la situación se asume e integra armónicamente en el nuevo esquema de personalidad. Para llevar a cabo esta integración, el adolescente cuenta con sus nuevos intereses y con sus amigos, que comparten esos intereses y sentimientos, y que pueden llegar a constituir una clara alternativa a un medio familiar en el que el joven ya no se encuentra cómodo.
Esta etapa de apertura se refleja, además, en la forja de grandes cosmovisiones, que intentan explicar el mundo que rodea al joven y que éste utiliza como punto de referencia para sus racionalizaciones. No en vano se ha denominado a la adolescencia la "edad metafísica". Con ello puede aparecer el peligro de un alejamiento de la realidad, que en ocasiones se traduce en la puesta en práctica de grandes proyectos vitales que la mayoría de las veces están abocados al fracaso, con la consiguiente frustración. El paso a la madurez se produce, precisamente, cuando realidad y proyecto se equilibran, al tiempo que las frustraciones se asumen e integran de forma no traumática.
La bulimia y la anorexia son trastornos alimenticios complicados que tienen como eje el comer, o no comer. La paciente (más de un 90% de pacientes con trastornos alimentarios son mujeres) se siente gorda, culpable, infeliz y fuera de control.
La bulimia (el síndrome por el cual el paciente come y se deshace de lo que come por medio de laxantes, haciendo gimnasia o

vomitando), la anorexia (el trastorno por el cual el paciente rehusa comer y baja de peso más allá de lo que debería mientras sigue sintiéndose gorda)
- ¿Es bueno hacer dietas? ¿Porqué?
No, porque generalmente en las dietas no se incluyen todos los grupos alimenticios y al final la persona no se alimenta bien y es perjudicial para su salud.
- ¿Se alimentan bien los adolescentes?
La gran mayoría no. Casi siempre los adolescentes comen comida chatarra y no tienen una alimentación sana.
- ¿Cómo interfieren los problemas en los adolescentes?
En esta etapa de la adolescencia a los jóvenes le afectan mucho los problemas de cualquier tipo. A raíz de esto se originan problemas de alcoholismo, bulimia, drogadicción, etc.

domingo, 10 de junio de 2012

¿Debemos compartirlo todo en la adolescencia?


Unos de los comportamientos habituales en la adolescencia es compartirlo todo. No me refiero a las experiencias y conquistas amorosas más recientes sino a los artículos de objeto personal que suelen pasar de mano en mano sin tener en cuenta que en realidad estamos propagando gérmenes y enfermedades.

Me refiero a una larga lista en la cual podría incluir cubiertos, vasos, peines, toallas, cepillos de dientes, creyones de labios, ropas, zapatos, cigarrillos, agujas de inyección e incluso las parejas, comportamiento peligroso que se ha puesto moda en algunos lugares.

Compartir peligros y enfermedades

Con este proceder irresponsable no solo podrías ganarte un resfriado que no era tuyo, sino también otros males que pueden ser mucho más peligrosos y entre ellos podrían estar:
- El virus de Epstein Barr responsable de la mononucleosis o la llamada “enfermedad del beso”. Al principio pensarás que es solo un catarro más pues te duele la garganta y sientes un malestar difuso general. Diez días después, tus amígdalas estarán inflamadas, tendrás fiebre y te dolerán los  ganglios cervicales. Esta infección hasta afecta el hígado y el bazo, puede tornarse muy seria y se trasmite a través de la saliva. Su período de incubación va desde los 30 días hasta los dos meses. 
-Herpes labial, brota sorpresivamente en forma de pupas sobre los labios. Basta un poco de sol, una fiebre, o estar sometida a mucho estrés para que aparezca, casi siempre en la misma zona del labio superior. Una vez adquirido el virus  que lo produce, llamado herpes simplex, te conviertes en portadora —y transmisora— para toda la vida.
-Hepatitis, todos los tipos descubiertos hasta el momento son transmisibles de persona a persona, ya sea por vía oral o sexual. Es una enfermedad que afecta al hígado y puede dejar peligrosas secuelas para toda la vida.
-Existe una extensa lista de estafilococos, ácaros y hongos que infectan la piel y se transmiten por compartir cepillos, sombreros, ropa de cama, toallas…
- Enfermedades de transmisión sexual que van desde el VIH/SIDA hasta la clamidia, bacteria que si bien parece ser inofensiva y fácil de derrotar, es una de las causas más reconocida  de embarazos ectópicos, esterilidad, así como partos prematuros o nacimientos de bebés con un tipo específico de conjuntivitis y neumonía..
La entrega física improvisada, sin distinción, medida ni protección adecuada puede marcarte la vida de una manera lacerante y para siempre. Piensa entonces que basta poner un poco de orden en esa etapa que es la adolescencia y convence a tus amigos de que cuando le niegas un pañuelo o un vaso en lugar de ser egoísta estás intentando compartir salud.

domingo, 3 de junio de 2012

Los problemas de salud en la adolescencia


     Los adolescentes tienden a sufrir problemas asociados con su autoestima debidos, fundamentalmente, a la distorcion de su imagen corporal y a los desafíos que se les plantean en el ámbito escolar y social.


     Lamentablemente, muchas de estas problematicas tienen efectos que empiezan a detectarse recién en la edad adulta, como las infecciones de transmicion sexual , los transtornos de la conducta alimentaria, o los efectos del tabaco y otras adicciones.


      Muchas veces, los adolescentes muestran, a través de sus comportamientos, pedidos de ayuda. Las figuras adultas que ponen atención y escuchan sus problemas y favorecen la construcción de lazos de confianza actúan como factores de protección que disminuyen el impacto de los daños posibles.